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Natalya Antyukh |
La alemana oriental Marlies Göhr y la estadounidense Evelyn Ashford fueron las grandes dominadoras de
las pruebas cortas de velocidad durante casi una década.
Unas veces por la política, y otras por el simple
infortunio, lo cierto es que durante años las espadas se
mantuvieron en todo lo alto, impidiedo el definitivo
duelo que coronase a una sola reina y zanjara las
discusiones sobre quien era realmente la más rápida.
Marlies Oelsner, pues este era su apellido de soltera, nació el 21 de marzo de 1958 en Gera, a unos 60 kms de Leipzig, en la República Democrática Alemana. Dio sus primeros pasos en el atletismo en el SC Motor Jena, club de donde salieron algunas de las mejores atletas de la RDA, como Bärbel Wöckel, Petra Felke o Heike Drechsler. En los Campeonatos de Europa Junior de 1975 disputados en Atenas, fue segunda en los 100 metros, por detrás de una compatriota suya llamada Petra Koppetsch y de la que nunca más se supo.
Marlies Göhr
Göhr progresó rápidamente, y con 18 años ya participó en los Juegos Olímpicos de Montreal 1976, donde fue octava y última en la final de 100 metros. Sin embargo el premio mayor llegó en los relevos 4x100 metros, donde las alemanas orientales se llevaron la medalla de oro y de paso vengaron la afrenta de Munich 72, cuando fueron derrotadas inesperadamente por sus vecinas occidentales. Göhr hizo de primera relevista y el cuarteto vencedor lo completaban por este orden Renate Stecher, Carla Bodendorf y Barbel Eckert (de casada Wöckel).
Sus grandes éxitos individuales llegaron a partir de 1977. De hecho, en ese año todo le salió a la perfección. En el mes de marzo logró en San Sebastián el título de campeona europea de 60 metros en pista cubierta. Pero su gran momento llegaría el 1 de julio en la ciudad alemana de Dresde, cuando consiguió batir el récord mundial de los 100 metros con unos increíbles 10.88. Era la primera vez que una mujer bajaba de los 11 segundos en esta prueba con cronometraje electrónico. Para completar el año venció en los 100 metros de la Copa del Mundo de Düsseldorf. En 1978, y tras su matrimonio con el ex-futbolista Ulrich Göhr, pasó a competir ya con su nuevo apellido de casada, y volvió a ser la líder mundial del año con 10.94 hechos en Dresde el 12 de agosto. En los Campeonatos de Europa de Praga de ese año ganó el oro de los 100 metros, su primer gran título individual al aire libre, y la plata en los 200 metros, donde fue batida por una sola centésima por la soviética Lyudmila Kondratyeva. También ganó el bronce en los relevos 4x100 metros, donde extrañamente las alemanas fueron batidas por soviéticas y británicas. En 1979, aunque volvió a ser la lider mundial por tercer año consecutivo (10.97), sufrió una dura derrota en la Copa del Mundo de Montreal a manos de la norteamericana Evelyn Ashford, que ya se empezaba a perfilar como su rival más temible. Sin duda que la americana aspiraba a destronarla como la mujer más rápida del mundo.
Marlies Göhr en la Copa de Europa de Turín 1979
En los Juegos Olímpicos de Moscú 1980 Marlies Göhr era la gran favorita para ganar la medalla de oro en los 100 metros, sobre todo teniendo en cuenta la ausencia de Evelyn Ashford debido al boicot de Estados Unidos a esta cita. Sin embargo en Moscú saltó la sorpresa y Göhr se vió apartada del triunfo por la soviética Lyudmila Kondratyeva, que ganó la medalla de oro en una apretadísima final. Aunque Kondratyeva ya la había ganado en los europeos de Praga '78 sobre 200 metros, nadie esperaba una derrota de la plusmarquista mundial en los 100 metros. Sin embargo una mala salida de Marlies Göhr hizo que pese a una meritoria remontada no lograra dar alcance a la soviética, que la superó por apenas una centésima de segundo. Eso sí, en la final de relevos 4x100 metros, el equipo de Alemania Oriental revalidó el título olímpico logrado cuatro años antes en Montreal. Además de Göhr, el equipo lo completaban Romy Müller, Bärbel Wöckel e Ingrid Auerswald, que establecieron un nuevo récord mundial con 41.60 En la actualidad esta marca sigue siendo el récord olímpico.
Atenas 1982, Marlies Göhr
1981 no fue un buen año para ella, ya que no consiguió bajar de 11 segundos y sufrió otra derrota en la Copa del Mundo de Roma, acabando tercera y siendo superada, como en 1979, por Evelyn Ashford y también por la británica Kathy Smallwood. Sin embargo, en 1982 consiguió rehacerse. En los Campeonatos de Europa de Atenas revalidó el título de los 100 metros conquistado en Praga 78, y ganó otro oro en los relevos 4x100 metros. Además el 9 de julio igualó en Karl-Marx-Stadt (actual Chemnitz) su propio récord mundial de los 100 metros con 10.88, la mejor marca mundial del año. La rivalidad entre Evelyn Ashford y Marlies Göhr cristalizaría de forma definitiva en 1983. El 8 de junio de ese año Göhr batió en Berlín Este su propio récord mundial de los 100 metros, con 10.81. Sin embargo menos de un mes más tarde, el 3 de julio, Ashford le arrebató el récord durante una competición celebrada en Colorado Springs, haciendo 10.79 En agosto se celebraba en Helsinki la primera edición de los Campeonatos del Mundo de Atletismo, y allí las dos mujeres más rápidas del mundo debían dirimir de una vez la supremacía en la velocidad femenina mundial, en lo que era uno de los momentos más esperados del campeonato. Sin embargo, cuando apenas se habían disputado unos metros de la final, Evelyn Ashford sufrió una lesión en la corva y hubo de abandonar la prueba. Marlies Göhr ganó la medalla de oro con 10.97, por delante de su compatriota Marita Koch, aunque las dudas no quedaron despejadas. Este sería el triunfo más importante en la carrera deportiva de Marlies Göhr. Las alemanas ganarón tambien el oro en los relevos 4x100 metros, con un equipo formado por Silke Gladisch, Marita Koch, Ingrid Auerswald y la propia Göhr como última relevista.
En 1984 se esperaba el duelo definitivo entre ambas en los Juegos Olímpicos de Los Angeles. Sin embargo el boicot declarado por los países del Este a la cita olímpica, que respondían así al anterior boicot de los americanos a los Juegos de Moscú, privo a Marlies Göhr de acudir. Aunque Evelyn Ashford ganó el oro olímpico en Los Angeles, la sombra de Göhr no dejaba de acompañarla, sembrando dudas sobre su supremacía. Además, en los Juegos de la Amistad, una competición alternativa celebrada en Moscú y donde acudieron atletas que no pudieron participar en Los Angeles, Göhr había logrado el triunfo en los 100 metros con 10.95, dos centésimas mejor que los 10.97 de Ashford. Por fin, el 22 de julio de 1986 se despejaron todas las dudas. Fue en la reunión atlética Weltklasse de Zurich, en Suiza, donde tuvo lugar la que muchos aficionados consideraban la verdadera final olímpica, y donde Evelyn Ashford debía demostrar ante Marlies Göhr si su título olímpico tenía valor real o si sólo era fruto de una casualidad política. Finalmente el duelo no defraudó a nadie y Evelyn Ashford no solo venció a Göhr sino que estableció un nuevo récord mundial con 10.76, saliendo definitivamente coronada como la mujer más rápida del mundo sin discusión. Pese a realizar una de las mejores marcas de su vida con 10.84, esta derrota fue probablamente el momento más amargo en la carrera de Göhr, más incluso que la final olímpica de Moscú. Sin embargo, en los años siguientes demostraría que aun no estaba ni mucho menos acabada. En 1985, aprovechando la retirada temporal de Ashford de las pistas para ser madre, Marlies Göhr lideró el ranking mundial del año con 10.86 hechos en Berlín Este, y además obtuvo el triunfo en la Copa del Mundo de Canberra, tanto en 100 metros como en los relevos 4x100 metros. En esta prueba las alemanas orientales lograron un nuevo récord mundial de 41.37 que aun se mantiene vigente, veintidos años después. El cuarteto lo formaban por este orden Silke Gladisch, Sabine Rieger, Ingrid Auerswald y Marlies Göhr. Hay que recordar también que esta carrera tuvo lugar el mismo día, 6 de octubre, en el que Marita Koch establecía otro récord aun más mítico e igualmente perdurable en los 400 metros lisos, con 47.60
Roma 1987 - Marlies Göhr en los relevos 4 x 100 metros
El último gran éxito individual de Marlies Göhr fueron los Campeonatos de Europa de 1986 en Stuttgart, donde obtuvo su tercer título europeo consecutivo de los 100 metros con 10.91. A elló sumó, como venía siendo habitual, otro oro en los relevos 4x100 metros En 1987 participó en los Campeonatos del Mundo de Roma, pero fue eliminada en las semifinales de los 100 metros, algo que nunca le había sucedido en una competición. El oro en esta prueba se lo llevó una compatriota suya, la explosiva Silke Gladisch. Göhr tuvo que conformarse con la medalla de plata de los relevos 4x100 metros, donde las alemanas fueron superadas por las estadounidenses, capitaneadas por Florence Griffith. En 1988 participó en su última gran competición, los Juegos Olímpicos de Seúl. Al igual que el año anterior en Roma, volvió a ser eliminada en las semifinales de los 100 metros. Y otra vez, se llevó una nueva medalla plata en los relevos 4x100 metros, ahora junto a Silke Möller-Gladisch, Kerstin Behrendt e Ingrid Auerswald-Lange. Era la cuarta medalla olímpica para Marlies Göhr, en su tercera y última participación en unos Juegos.
Después decidió retirarse de las pistas. Además de sus éxitos al aire libre, Marlies Göhr fue cinco veces campeona europea de los 60 metros en pista cubierta (1977-78-79, 82 y 83) Al igual que ocurre con otras atletas de la antigua República Democratica Alemana, como Renate Stecher o Marita Koch, el nombre de Marlies Göhr ha ido siempre acompañado de las sospechas sobre prácticas de dopaje. Muchos consideran que estas atletas eran tan sólo "productos de laboratorio", ya que parece demostrado que en los años 70 y 80 se llevó a cabo en la RDA un programa de dopaje masivo por iniciativa del Estado, y que llevó a este pequeño país de solo 17 millones de habitantes a obtener la supremacía mundial en el deporte femenino, sobre todo en atletismo y natación. En el caso de Göhr además hay que decir que en 1975, cuando tenía 17 años, ya había dado positivo en un control antidopaje por consumo de esteroides andrógenicos.
Marlies Göhr en una imagen reciente
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Marita Koch y Marlies Göhr
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